— Episodio 7 —
La Clase Mágicade la Señorita Luna
El Paso con Miedo
Una historia sobre la valentía
Capítulo 1 El niño de la risa fácil
En el colegio Los Almendros había un niño que sabía hacer reír a todo el mundo. Se llamaba Hugo, tenía pecas en las mejillas y una sonrisa que le ocupaba media cara.
En el recreo, Hugo era el rey de las bromas. Imitaba la voz del director, ponía caras de pez, inventaba historias de marcianos que venían a clase a aprender matemáticas. Sus amigos se reían tanto que les dolía la barriga.
Todos se partían de risa, y Hugo se crecía. Cuando hacía reír a los demás se sentía valiente, grande, capaz de cualquier cosa.
Pero había algo que a Hugo no le salía. Una sola cosa: hablar en serio delante de todos. Cuando tenía que decir algo de verdad, sin bromas, se le hacía un nudo en la garganta y las palabras se le escondían.
Capítulo 2 El poema del viernes
Un lunes, la Señorita Luna entró en clase con una sonrisa y un papel en la mano.
Casi todos aplaudieron, ilusionados. Martina, que ahora siempre compartía sus cosas, ya estaba pensando en cuál escoger.
Pero Hugo se quedó quieto. No aplaudió. Notó cómo la espalda se le ponía húmeda y el nudo de la garganta volvía, más apretado que nunca.
«Hacer el tonto es fácil —pensó—. Pero leer en serio, con mi voz de verdad… ¿Y si me tiembla? ¿Y si se ríen de mí?»
Capítulo 3 La barriga que no dolía
El jueves por la mañana, Hugo no quería ir al colegio de ninguna manera.
Su madre le tocó la frente. No tenía fiebre. Lo miró un momento, despacio, y al final lo dejó quedarse en casa.
Pero en la cama, Hugo no se sentía enfermo. Se sentía raro. La barriga no le dolía de verdad: le dolía el miedo.
Y mientras miraba el techo, un pensamiento le dio un vuelco: «Mañana es viernes. No puedo faltar otra vez.» El nudo seguía ahí, esperándolo.
Capítulo 4 El banco con Luna
El viernes, antes de empezar, Hugo llegó al patio arrastrando los pies y se sentó en el banco de madera, bajo el almendro. La Señorita Luna lo vio y se sentó a su lado, sin prisa.
La Señorita Luna no se rió, ni le dijo que no pasaba nada. Se quedó pensando un momento, mirando el almendro.
Hugo la miró. Por primera vez, alguien le decía que temblar estaba permitido.
Capítulo 5 La voz que tembló y siguió
Llegó el momento. Uno a uno, sus compañeros fueron leyendo: Clara, con su poema de estrellas; Pablo, que esperó su turno sin adelantarse; Wei, con una sonrisa enorme.
Entonces le tocó a Hugo. Se levantó. El papel le bailaba en las manos y bajó los ojos al suelo.
Hugo levantó la vista y buscó a Tomás, que ahora levantaba la mano antes de hablar. Tomás le hizo un gesto con la cabeza, como diciendo «tú puedes». Wei le sonrió.
Hugo respiró hondo y empezó a leer. En la primera línea, la voz le tembló como una hoja en el viento. En la segunda, tembló un poquito menos. En la tercera, casi nada. Y siguió.
Cuando terminó, hubo un silencio cortito… y después la clase entera aplaudió. Nadie se rió.
Capítulo 6 El truco de los valientes
Hugo volvió a su sitio con las mejillas coloradas y el corazón a mil por hora.
La Señorita Luna se acercó, sonriendo.
Hugo sonrió. Pero esta vez no era la sonrisa de hacer reír. Era otra, más pequeña y más suya. Había descubierto el truco de los valientes: no era no temblar. Era seguir leyendo aunque temblaras.
❦ FIN ❦
🌟 Lo que este cuento nos enseña 🌟
Tener miedo no es ser cobarde. Todos sentimos miedo alguna vez.
Los valientes no son los que no tiemblan, sino los que dan el paso aunque tiemblen.
La voz puede temblar en la primera línea y sostenerse en la segunda.
Y al otro lado del miedo, muchas veces, hay unos aplausos esperando.
«Ser valiente es dar el paso aunque tiembles.»
📚 Vocabulario — Episodio 7
- aplaudir
- Dar palmadas con las manos para felicitar o animar a alguien.
- arrastrar
- Llevar algo por el suelo sin levantarlo del todo; arrastrar los pies es andar sin ganas rozando el suelo.
- cobarde
- Persona que siente tanto miedo que no se atreve a hacer las cosas.
- hondo
- Que llega muy adentro. Respirar hondo es tomar mucho aire despacio para calmarse.
- imitar
- Copiar la voz o los gestos de alguien para que parezca esa persona.
- nudo
- Aquí significa esa sensación apretada en la garganta que aparece cuando estás muy nervioso y no te salen las palabras.
- poema
- Un escrito bonito, hecho con palabras elegidas que suenan bien juntas y a veces riman.
- sostener
- Aguantar algo para que no se caiga; aquí, mantener la voz firme sin que se apague.
- temblar
- Moverse un poquito sin querer, por miedo, frío o nervios.
- valentía
- La fuerza para hacer algo que da miedo, atreviéndose aunque el cuerpo tiemble.