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— Episodio 3 —

La Clase Mágicade la Señorita Luna

Yo Primero

Una historia sobre la paciencia y respetar los turnos

Portada del episodio 3: Yo Primero

Capítulo 1 Pablo, el más rápido.

En el colegio Los Almendros todo marchaba de maravilla. La Señorita Luna seguía llenando el aula de historias y risas, Tomás levantaba la mano con paciencia, Clara ayudaba a todos y Martina compartía sus rotuladores con una sonrisa.

Pero un martes de noviembre, algo empezó a cambiar. Y todo fue por culpa de un niño llamado Pablo.

Pablo no era nuevo. Llevaba en la clase desde principio de curso. Era listo, simpático y le encantaba ganar. En todo. Siempre.

Si la Señorita Luna hacía una pregunta, Pablo gritaba la respuesta antes de que nadie levantara la mano.

Pablo "¡Yo lo sé! ¡Yo lo sé! ¡Es el número siete!"

Si había que hacer fila para salir al recreo, Pablo empujaba para ser el primero.

Pablo empuja a sus compañeros en la fila para salir al recreo el primero
Pablo "¡Apartad, que yo he llegado antes!"

Si la Señorita Luna repartía fichas, Pablo estiraba el brazo por encima de los demás para coger la suya primero.

Hugo, que se sentaba a su lado, suspiró un día:

Hugo "Pablo, podrías esperar tu turno como todos..."

Pero Pablo ni lo escuchó. Ya estaba corriendo hacia la puerta.

Capítulo 2 Todo es una carrera.

El problema de Pablo no era solo la prisa. Era que todo lo convertía en una competición.

Si la Señorita Luna pedía que dibujaran un animal, Pablo terminaba primero y se paseaba por la clase diciendo:

Pablo "¡Ya he acabado! Soy el más rápido. ¿Vosotros todavía estáis con eso?"

Clara, que estaba coloreando con cuidado las plumas de un búho, lo miró seria.

Clara, concentrada coloreando un búho con plumas, mira seria a Pablo
Clara "No es una carrera, Pablo. Es un dibujo."

Pero lo peor era cuando la Señorita Luna hablaba con otro niño. Si ella se acercaba a Tomás para ayudarle con un problema de matemáticas, Pablo interrumpía:

Pablo "¡Señorita Luna! ¡Señorita Luna! ¡Mire mi ejercicio! ¡Yo ya he terminado!"
Señorita Luna "Pablo, ahora estoy con Tomás. Espera un momentito, por favor."
La Señorita Luna ayuda a Tomás con un problema de matemáticas mientras Pablo interrumpe

Pero Pablo se cruzaba de brazos y ponía cara de enfado.

Pablo "Siempre le hace más caso a los demás que a mí..."

Los niños empezaron a cansarse. Nadie quería sentarse a su lado porque siempre les quitaba las cosas de las manos. Nadie quería jugar con él porque si no ganaba, se enfadaba.

Y Pablo, sin darse cuenta, empezó a sentirse solo.

Capítulo 3 La obra de teatro.

Un viernes, la Señorita Luna anunció algo emocionante: iban a preparar una obra de teatro para la fiesta de Navidad. Se llamaba «El bosque de los turnos».

Señorita Luna "En esta obra, cada animal del bosque tiene su momento para brillar. Cada uno espera su turno para cantar. Si uno se adelanta, la canción se rompe."

Los niños aplaudieron. La Señorita Luna empezó a repartir los papeles. Tomás sería el oso. Clara, la lechuza. Hugo, el zorro. Martina, la estrella que iluminaba el bosque.

Y Pablo...

Señorita Luna "Pablo, tú serás el grillo. El grillo tiene el papel más importante: es el último en cantar. Su canción cierra la obra. Pero solo funciona si espera a que todos los demás hayan cantado antes."

Pablo frunció el ceño.

Pablo "¿El último? ¿Por qué no puedo ser el primero?"
Señorita Luna "Porque a veces lo más valiente es saber esperar
La Señorita Luna sonríe a Pablo mientras le explica que será el grillo, el último en cantar

Capítulo 4 El ensayo que salió mal.

Durante los ensayos, Pablo lo intentó. De verdad que lo intentó. Pero cada vez que otro niño cantaba, él sentía un cosquilleo en la garganta, como si las palabras quisieran salir corriendo.

En el segundo ensayo, no pudo más. Cuando Tomás estaba cantando la canción del oso, Pablo saltó y empezó a cantar la suya.

Pablo "¡Cri-cri, cri-cri, el grillo soy aquíiii!"

Tomás se quedó callado. Clara dejó de moverse. Hugo miró al suelo. La música se detuvo.

Pablo interrumpe el ensayo cantando la canción del grillo mientras Tomás cantaba la del oso

La Señorita Luna no gritó. No se enfadó. Solo dijo, con voz suave:

Señorita Luna "¿Veis lo que ha pasado? Cuando alguien no respeta el turno de los demás, la canción se rompe. Y no suena bonita para nadie."

Pablo se puso rojo. Quiso decir que no lo había hecho a propósito, pero por primera vez se quedó callado.

Esa tarde, Clara se acercó a él en el recreo.

Clara "Pablo, ¿por qué siempre quieres ser el primero?"

Pablo se encogió de hombros. Pero luego dijo, bajito:

Pablo "Porque si no soy el primero... tengo miedo de que nadie me vea."
Pablo confiesa a Clara, cabizbajo en el recreo, que tiene miedo de que nadie le vea

Clara lo miró con sus ojos grandes detrás de las gafas.

Clara "Todos te vemos, Pablo. Pero cuando empujas, lo que vemos no es lo mejor de ti."

Capítulo 5 El día del grillo.

Llegó el día de la función. El salón de actos estaba lleno de padres, abuelos y hermanos. Había luces de colores y un telón pintado con árboles y estrellas.

La obra empezó. Tomás cantó la canción del oso con su voz grave y todos rieron. Clara ululó como una lechuza sabia y el público aplaudió. Hugo hizo de zorro astuto y arrancó carcajadas. Martina, como estrella, brilló en el centro del escenario.

Y Pablo esperaba entre bastidores. Le sudaban las manos. Le temblaban las rodillas. Escuchaba las canciones de sus compañeros y sentía aquel cosquilleo en la garganta.

Pero esta vez, respiró hondo. Y esperó.

Cuando el último animal cantó y el bosque quedó en silencio, un foco se encendió sobre Pablo.

Un foco se enciende sobre Pablo en el escenario silencioso del bosque

Era su turno.

Pablo caminó hasta el centro del escenario. Miró al público. Miró a sus compañeros. Y cantó la canción del grillo con una voz clara y bonita que llenó todo el salón.

Cuando terminó, hubo un segundo de silencio. Y después, el aplauso más grande de toda la noche.

Hugo le dio una palmada en la espalda.

Hugo da una palmada en la espalda a Pablo entre bastidores tras la función
Hugo "¡Ha valido la pena esperar! ¡Ha sido increíble!"

Pablo sonrió. Y por primera vez, no le importó haber sido el último.

Pablo sonríe entre bastidores tras la función, ya tranquilo y feliz

Capítulo 6 Cada cosa a su tiempo.

Al día siguiente, la Señorita Luna pidió que se sentaran en círculo.

Señorita Luna "Ayer aprendimos algo muy bonito en la obra. ¿Alguien sabe qué fue?"

Tomás levantó la mano.

Tomás "Que cada uno tiene su momento. Y hay que respetar el de los demás."
Martina "Que esperar no es perder. Es prepararse para brillar."
Clara "Que cuando todos respetamos los turnos, la canción suena más bonita."

Todos miraron a Pablo. Él levantó la mano despacio. La Señorita Luna le sonrió y le dio la palabra.

Pablo "Yo aprendí que no hace falta ser el primero para que te vean. A veces, el que espera... es el que más brilla."

La Señorita Luna se acercó a Pablo y le puso la mano en el hombro.

Señorita Luna "La paciencia no es quedarse quieto sin hacer nada, Pablo. La paciencia es confiar en que tu momento va a llegar. Y cuando llega, darlo todo."
La Señorita Luna pone la mano en el hombro de Pablo mientras le habla de la paciencia

Pablo miró a sus compañeros. Tomás le guiñó un ojo. Clara le sonrió. Hugo levantó el pulgar. Y Martina le pasó un rotulador verde, su color favorito.

Desde aquel día, Pablo seguía siendo rápido y competitivo. Pero aprendió algo que cambió todo: que los demás también merecen su momento. Y que esperar no es perder el tiempo. Es ganar algo mucho más importante: el cariño de los que te rodean.

❦ FIN ❦

Pablo, rodeado de sus compañeros en el aula, sonríe mientras Martina le ofrece un rotulador verde

🌟 Lo que este cuento nos enseña 🌟

Ser paciente no es fácil.

Pero cuando respetamos el turno de los demás, todo funciona mejor.

Cada persona tiene su momento para brillar.

No hace falta empujar ni correr.

«La paciencia es confiar en que tu momento va a llegar.»

📚 Vocabulario — Episodio 3

astuto
Muy listo y capaz de encontrar formas inteligentes de conseguir lo que quiere. Como el zorro de los cuentos.
bastidores
La parte de atrás de un escenario, donde los actores esperan antes de salir a actuar.
carcajadas
Risas muy fuertes y largas, las que se oyen desde lejos.
competición
Una actividad en la que varias personas o equipos juegan o trabajan para ver quién gana.
cosquilleo
Una sensación rara dentro del cuerpo que pica un poquito, como si te hicieran cosquillas suaves.
ensayo
Cuando se practica una obra, una canción o un baile antes de hacerlo de verdad delante del público.
fruncir
Arrugar la frente entre las cejas, normalmente porque algo no te gusta o estás muy concentrado.
paciencia
Saber esperar tranquilamente, sin enfadarse ni dar la lata.
telón
Una cortina muy grande que tapa el escenario antes de que empiece la obra de teatro.
ulular
El sonido que hacen las lechuzas y los búhos por la noche.